La transformación del empleo y los nuevos desafíos del talento hacia 2030
El nearshoring está transformando el empleo y las competencias profesionales. Los resultados del Estudio de Necesidades de Talento en Aguascalientes hacia 2030 revelan hallazgos sorprendentes: el título universitario sigue siendo importante, pero ya no es decisivo para conseguir empleo. ¿Qué deben cambiar las universidades para responder a esta nueva realidad? Te invito a descubrirlo.
ESCENARIOS FUTUROS
Por Francisco Rangel Cáceres
10/10/20264 min read


La guerra comercial entre Estados Unidos y China, la pandemia de COVID-19 y el conflicto entre Rusia y Ucrania alteraron profundamente el modelo económico global y las cadenas de suministro, acelerando la adopción de nuevos paradigmas de reorganización productiva, como el reshoring, nearshoring y friendshoring. Estas estrategias están redefiniendo la localización de las inversiones, los procesos industriales y las competencias necesarias para competir en una economía cada vez más tecnológica e interconectada (Casilda Béjar, 2025).
En este contexto, México se ha posicionado como uno de los países beneficiados por este reacomodo económico global, gracias a su ubicación geográfica estratégica, su integración comercial mediante el T-MEC y su capacidad industrial. Particularmente, las regiones de la frontera norte y el Bajío han fortalecido su participación en actividades manufactureras de alto valor agregado (Forbes México Staff, 2026).
Sin embargo, esta oportunidad histórica no está garantizada. Su aprovechamiento dependerá de nuestra capacidad para fortalecer la competitividad, mejorar la infraestructura energética, hídrica y logística, y desarrollar el talento especializado que demandan las nuevas inversiones. De no hacerlo, corremos el riesgo de perder oportunidades frente a economías mejor preparadas.
Organismos internacionales como el Foro Económico Mundial (WEF) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierten que la transformación tecnológica está modificando las competencias requeridas en el mercado laboral. En este escenario, cobran creciente relevancia los conocimientos especializados en inteligencia artificial, análisis de datos, automatización y tecnologías digitales, así como competencias humanas relacionadas con el pensamiento analítico y crítico, el liderazgo, la resolución de problemas y la capacidad de adaptación a los cambios tecnológicos (WEF, 2025; OIT, 2026).
Con esta perspectiva, durante los tres primeros trimestres de 2026 realicé el Estudio de Necesidades de Talento en Aguascalientes hacia 2030, con la participación de 70 empresas pertenecientes a 11 ramas industriales. Hace unos días tuve la oportunidad de presentar sus resultados, que ofrecen una visión sobre los nuevos perfiles profesionales y las competencias que demandará el sector productivo en los próximos años.
Los hallazgos del estudio evidencian que el nearshoring está contribuyendo a transformar significativamente el mercado laboral de Aguascalientes. La llegada de empresas vinculadas con la manufactura avanzada, la electromovilidad y las tecnologías de la información no solo genera nuevas oportunidades de empleo, sino que también está redefiniendo los perfiles profesionales y las competencias que demanda el sector productivo.
Uno de los hallazgos más reveladores del estudio está relacionado con los criterios que utilizan las empresas para seleccionar y contratar talento. Los resultados muestran que la entrevista con el jefe directo (63 %), la evaluación realizada por Recursos Humanos (61 %) y el nivel de dominio del inglés (55 %) constituyen los tres criterios de mayor importancia en las decisiones de contratación. Estos se sitúan considerablemente por encima del título y la cédula profesional (38 %), que ocupan el sexto lugar entre los criterios evaluados.
A este resultado se suma otro hallazgo de especial relevancia: los empleadores asignan a las habilidades humanas o blandas un peso específico del 67 % durante la entrevista de selección, lo que evidencia su importancia no solo para acceder a un empleo, sino también para favorecer el desempeño, la integración y el desarrollo profesional dentro de las organizaciones. Entre las habilidades más demandadas destacan la comunicación, el liderazgo, la responsabilidad, la resolución de problemas y el pensamiento analítico y crítico. Estos resultados ponen de manifiesto que, en un entorno laboral cada vez más tecnológico y competitivo, las competencias humanas constituyen un complemento indispensable de los conocimientos técnicos y digitales.
Estos hallazgos reflejan un cambio significativo en la manera de valorar el talento: el título universitario sigue siendo importante, pero ya no constituye, por sí solo, un factor decisivo para la contratación. Las empresas otorgan una creciente importancia a la capacidad de los aspirantes para demostrar conocimientos, competencias técnicas, dominio del inglés y habilidades humanas que contribuyan a su desempeño profesional.
Esta dinámica pone de manifiesto la necesidad de fortalecer la pertinencia de la formación profesional y estrechar su vinculación con las nuevas exigencias del mercado laboral, particularmente ante la acelerada transformación tecnológica y la creciente demanda de talento especializado en sectores estratégicos para el desarrollo económico de Aguascalientes.
Los resultados del estudio plantean una reflexión fundamental para las autoridades educativas y las instituciones de educación superior: debemos evolucionar de modelos centrados predominantemente en la obtención de credenciales académicas hacia modelos que prioricen el desarrollo, la evaluación y la certificación de competencias demostrables, sin restar valor a la formación universitaria integral.
Este desafío exige transformar los modelos educativos, actualizar los programas académicos, fortalecer el bilingüismo e incorporar certificaciones tecnológicas y microcredenciales que permitan reconocer formalmente competencias específicas y pertinentes para el sector productivo. Asimismo, resulta indispensable integrar transversalmente el desarrollo y la evaluación de habilidades humanas que fortalezcan la empleabilidad y el crecimiento profesional de los egresados, así como impulsar la actualización permanente de las competencias tecnológicas, digitales y pedagógicas de los docentes.
La velocidad de la transformación tecnológica exige comprender que la pertinencia educativa ya no puede medirse únicamente por los conocimientos adquiridos o los títulos otorgados, sino también por la capacidad de los egresados para aplicar sus conocimientos, demostrar sus competencias y actualizarlas a lo largo de su vida profesional.
En consecuencia, las instituciones de educación superior enfrentan el desafío de evolucionar hacia modelos formativos que integren tres dimensiones fundamentales del talento: saber, saber hacer y saber relacionarse, formando profesionistas técnicamente competentes, humanamente preparados y capaces de desenvolverse en entornos productivos cada vez más complejos.
El futuro del país no dependerá únicamente de su capacidad para atraer inversiones, sino también de su visión para formar, desarrollar y retener el talento que demanda la nueva economía global.
Porque la verdadera oportunidad del nearshoring no consiste solamente en atraer nuevas empresas, sino en transformar esas inversiones en conocimiento, innovación, empleos de calidad y mejores oportunidades de desarrollo para las nuevas generaciones.
